El joven cocinero menciona que a la hora de probar nuevos platos "las mujeres son más atrevidas que los hombres". El varón suele ir a lo seguro y casi siempre teme quedarse con hambre, "aunque ahora, por suerte, las mujeres están comiendo a la par", dice con gracia. (…)Delorenzi, con sólo 23 años, no puede ni quiere esquivar las novedades, pero más allá de su juventud tiene claro que hay que volver a los orígenes, a las raíces, a los valores (…) Delorenzi vivió varios años afuera pero decidió regresar a Rosario "porque soy un enamorado de la ciudad y apuesto a su crecimiento en materia culinaria".Aunque se enorgullece de hacer cocina de autor, el chef ejecutivo del Ros Tower, Damián Delorenzi, está lejos de todo esnobismo. Su propuesta, de un alto nivel culinario, está asentada en la armonía, las tradiciones, el valor nutritivo y también en la creatividad. A la hora de preparar una carta —acaba de presentar la de otoño/invierno— Delorenzi afirma que trabaja con todos sus sentidos ("la cocina es arte por excelencia", dice) pero sin dejar de lado el más importante: el sentido común. (…)
Según el chef, el público se abre a nuevas propuestas dependiendo en gran medida de la versatilidad y seducción de los mozos y los integrantes de la cocina a la hora de ofrecer la carta: "Lo nuestro es un trabajo en equipo. Lo que pasa en el salón y lo que sucede en la cocina está íntimamente conectado", remarca. (…)
Delorenzi, que estudió en la escuela del Gato Dumas y al poco tiempo estaba cocinando junto a Martiniano Molina en Buenos Aires y en hoteles de Uruguay, se manifiesta partidario de una carta corta pero atractiva. "No me gustan las denominadas cartas telefónicas donde el comensal tiene que dar mil vueltas y no sabe con qué quedarse
